Aprender a perder

Las manos que no den, por favor, que no pidan,
Ojos que no ven, corazón que imagina,
Billetes de 100, negocio de esquina,
No hay punto medio… la gloria o la ruina.
Presumiré de lo poco que tengo hasta que muera,
El oro por dentro, la tristeza siempre fuera,
Deliro por la noche y hasta el perro me deja solo,
Lo imagino llorando, ahora no estamos codo a codo,
Arrastro dos vidas más, la dirección siempre es para adelante,
Dije que no te ayudaría, pero este dolor no hay quien lo aguante,
Empujo el cariño, la pena y cargas emocionales,
Soy un blando, nene… aprende a valorar el amor y no tanto los bienes materiales.
Cabizbajo, frustrado y sin ilusión por dentro,
Sé lo que valgo, pero vuelve a no ser un buen momento,
Arropado hasta los ojos, borracho abrazado a una botella,
No predico con el ejemplo, pero de este pozo solo me puede sacar ella,
No me creo nada, ni un idiota ni una estrella.
Peleo por ganar dos migajas de pan, lucho cuando me toca,
No es fácil, vivo donde problemas muchos y oportunidades pocas.
No hay trasfondo, miran por encima del hombro a mi tropa,
Estamos en el fondo, si, porque en este país la mierda flota.
Reconozco que lloro cada tres noches yo solo,
Pero me hace fuerte y cada vez que salgo es para romper con todo,
Me cambiaría por ti, porque te quiero y hace tiempo fuiste mi mayor orgullo,
Te daría mi fuerza, mi coraje, me quedaría con todo lo malo tuyo,
Con ese equipaje seguiría en guerra para ganar honradamente mi pan,
Tío, en qué momento se te olvidó que un hombre es palabra, respeto y humildad.
Te lo dije muchas veces, no te arrimes a la hoguera que más calienta,
Haz como yo, arrímate a la gente que pasa frío contigo. ¿Te das cuenta?

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