Mari Jose Baños (2012)

Dejó la heroína para convertirse en una,
soportó los peores golpes, las peores torturas,
apretó los puños y siguió adelante,
en una cárcel de Alicante sigue presa la ternura…
Pasó de las drogas duras a la militancia,
conociendo a presas, leyendo y dirigiendo su rabia,
ahora es un ejemplo para miles de nosotros,
algún que otro hueso roto, más la dignidad intacta.
Superó las patadas que le dio la vida,
como cuando le dijeron que era SEROpositiva,
y aún así siguió adelante,
siguió dando la cara, lo mínimo son palabras,
aunque no pueda describirla.
Luchadora combativa y consecuente,
ejemplo de militante… ¿Cómo no quererte?
si gente como tú hace que tenga sentido,
seguir cada día al filo,
anhelo conocerte y agradecerte,
que entregaras tu vida por hacer que los obreros tengan una vida digna,
gracias por creer en la justicia para los pisoteados,
has hecho con tus actos la más sincera poesía.
Atención, joder, atención,
es un exterminio lento,
quieren que nuestros héroes acaben cuanto antes muertos,
se pasan por el forro hasta su código penal,
si obligan que una enferma terminal se termine pudriendo…
su última detención en 2002,
por repartir panfletos,
¿Esperáis que nos callemos?
os perdona vuestro dios, pero nosotros nó.

Vivir… Viviendo

Suelto lastres de contradicciones que me pesan,
Voy comiendo ternero y resulté ser yo la presa,
Si solo miran y ya no observan…
Tengo los ojos de color verde oliva, serán aceite en la prensa.
Nunca cesa la tormenta de mi mente,
Maté mi conformismo para no seguir la corriente,
Me pusieron nota, un suficiente,
Resulté ser autosuficiente buscando metas,
Resistiendo el desalojo como fraguas,
Jamás verás caer la misma gota de agua,
Empecé a caminar seguido por ocho guaguas,
Cuando quise darme cuenta… estaba en la cima del Aconcagua,
No tengo un jaguar ni lo quiero…
Anhelo plantar semillas en la tierra con mi abuelo,
Estoy rodeado de gente sencilla en este estercolero,
Y tenerlos cerca vale mucho más que todo vuestro dinero.

Con diez años me decía: aquí huele a fracaso,
Abre la ventana,
Deja que entre aire nuevo y se lleve esta fragancia,
No hables mal, solo serás otro preso de la ignorancia usando esas palabras,
No te pares, sigue buscando la punta del punto de referencia,
Carga la paciencia, porque el camino es largo,
¿qué me vas a contar con 10 años? Para hablar debes andarlo,
Tragos amargos y perdí el norte…
Empecé a rascar la costra hasta que vi la sangre,
¡Vamos! a fuego, no lo ves?
Me llamarás hijo de puta pero no me dejarás de querer,
Tendrás cuarenta años y seguirás fuerte,
Porque has crecido con el alma a la intemperie.
¿Estás cansado? Pues paso corto pero firme,
Mata a quien sea, nunca dejes que te impidan ser libre,
Llora cuando lo necesites, llora hasta que tu corazón vibre,
Si no crees en alguien mírale a los ojos, las miradas nunca fingen.
No quise y me obligó, camina por el barro, ya llegarás a la arena,
Suda, trabaja hasta que no puedas más y rompe las cadenas,
Nunca te dejes llevar por los prejuicios, solo te traerán problemas,
Comparte, no dejes que el egoísmo y el conformismo naveguen por tus venas,
Mírame, no tengo pájaros en la cabeza,
Tengo un nido de águilas que están hambrientas.
No es momento para descansar, estamos trabajando para juntar todas las piezas,
Trabaja duro y nunca confíes en la gente que se arrima al sol que más calienta.
¿Estás asustado? Sal fuera, aquí se aguanta la tormenta,
Los huracanes, tornados y puñaladas que nos vengan.
Será puto veneno todo lo que nos vendan,
Consigue que tus ojos ardan para quemar todas las vendas.
Nunca dejes de echar de menos, aunque duela,
No olvides tu niñez, los paseos con la abuela,
Sé una persona real, no otro que cuando puede te la pega.

Y 18 años después estoy pendiente al hilo, con la mirada descosida,
Hay quien solo quiere tocar para hurgar en la herida,
Nada se olvida, tengo recuerdos en cal viva,
Estoy intentando retrasar la opción de emprender la huida,
Sé que no sería rendirse, que no soy un cisne,
Soy real, natural, todo lo que envidian esas mises,
Estoy fuera de cánones, no me quiero cosificar,
Tengo la paz de quien se siente libre.
Crecí entre peros y para ser un caballero…
Todos esos dogmas que me impusieron me hicieron invisible.
En Niza vino un madero… cogí gasolina y mechero,
Abuelo, las semillas ya crecieron, soy nieto del invencible.
Orgullo obrero siempre en mi sangre,
No quiero ser ni segundo ni primero, quiero seguir siendo un nadie,
Compañera, te invito a un baile, únete al pogo,
Te llevaré a lo alto de la montaña para ver la luna y me verás aullar como lobo.

Ese niño… Por la noche

El niño tiene sed de sangre,
Dos gorilas le rodean cuando va a sacar miel del enjambre,
En la zona temen su nombre,
Si alguien lo nombra… pistolas y desorden.
El niño está esquizofrénico y va siempre armado,
Está desbocado, en el coche se siente encerrado,
Solo se siente libre cuando mueve contenedores que son pesos pesados.
Camina cortando las espinas y rosas,
Le da igual toparse con guardias y esposas,
La mota le lleva por una ruta peligrosa.
Entra en su barrio, la gente grita desde los balcones,
Camina relajado, se deja ver y desaparecen los follones,
Un mensaje: los niños están dormidos en las habitaciones,
La merca la mete por mar, por tierra, con drones,
El niño tiene cojones.
Se sube en el lambo, conduce el diablo, desfigurada la cara,
Un antiguo contacto quiere trabajar con él, quiere mover jara,
¿De verdad que quieres formar parte del mecanismo?
Si entras sales muerto, ¿estás seguro de ti mismo?
Dentro de una hora subo al barco que va directo al abismo,
Subieron al coche y embarcaron en una lancha en cala salidas,
El niño aceleraba mientras el novato le contaba movidas,
Deja de contarme tus mierdas, la muerte no entiende de vidas,
A mí me odia dios y el diablo me cuida,
La lancha rompía las olas y mojaba su ropa,
Miró a su acompañante: hermano, el clan gitano es lo que mueve a mi tropa,
Dos potentes focos alumbraban la popa,
El niño sonreía, tranqui, saldré de esta como salí de otras,
Cúbrete si disparan, solo hacen su trabajo, es lo que toca.
¡Quiero bajar, esto no me lo contaste!
relájate mi niño, respira o tu cabeza se irá al traste,
Si no estás preparado para esto… no sé para qué embarcaste.
El niño dejó de acelerar, los patrulleros recortaban distancia, ¿estás loco?
Dispararon a los motores y respondió tiroteando al patrón del panoco,
Lanzaron una cuerda, la policía se preparaba para el abordaje y el niño se volvió loco,
Aceleró al máximo, los motores intraborda rugían y ganaba distancia poco a poco,
Por altavoces le ordenaban parar, descolgó los motores de pega: esto para vosotros,
Al niño la suerte le hizo una jugarreta,
Levantó la mirada y el novato resultó ser de la secreta,
Se vio esposado y siendo apuntado por una Bereta.
Llevaron la lancha a puerto y después de quitarle hasta la alegría,
El niño se vio entrando nuevamente en comisaría…
El cabrón salvó del registro algunas cosas y luego, tras quitarle las esposas,
Lo metieron en el calabozo y él sacó un trocito de piedra de hachís,
El resto de presos cantaban por alegrías,
Porque con su compañía la celda no era tan gris.
Uno puso el tabaco, otro la candela,
El niño cantaba una canción improvisada,
Y entre risas y porros veían como el tiempo volaba,
Un policía se acercó, lo sacó y le dejó hacer una llamada,
Llegó el Keto y habló con los maderos,
El niño no sabía lo que decía pero le dejaron salir,
Se piró como un caballero, dejándole a los compis la piedrita de hachís.
Ya en la calle, cansado pero alegre subió al lambo y entró en acción,
Para que ese día terminara siendo leve tenía que darle tortura a ese cabrón.

Ese niño… 1

El niño estaba hasta los cojones de todos y todo,
Terminaba vomitando a las tantas bebiendo solo,
Dos blunts para que respirara su pecho roto,
Le costaba reconocerlo… pero en ocasiones le quemaba su propio lloro,
Conversaciones con su madre de por qué llegaba tan tarde,
De por qué tenía los ojos de haber estado dándole a la botella,
Le daba tantos disgustos, que si triunfaba en esa vida no sería por él, sino por ella.
Su hermano Javier encerrado en un bucle sin salida,
El niño vendía para tener un plato de comida.
Haciendo cola un yonki le dio una lección de vida,
No es más rico el que más tiene, ni pobre el que más pida,
Con la coca se le acabó la racha, no tenía ni saliva,
Un drogadicto le suplicaba, el niño le dejó la tocha partida.
Lo del niño era una mancha de una pena contenida,
Hoy en día va a pachas con el karma que no olvida.
Su ex sabía bien que no pasaba sin oler su fragancia,
Ella podía ser su tabla, marcaba la diferencia,
La chica veía que él no tenía paciencia,
El niño decía que si se volvía agresivo era por su influencia.
Vendía detrás de comisaría,
dinero primero, la mierda no se fía,
reía viendo a los niños que se creían mafia,
él empezó como ellos, pero en ese momento solo les hacía gracia.
El niño sin futuro se refugió en la sustancia,
Unos decían nene, esto es crema,
Otros socio, frena.
¿no te das cuenta? Das pena.
Llegaba tan loco a casa que el niño no quería ni la cena.
Andaba alerta por la calle, había un chivato cabrón,
Sabía que a las 3 A-M había una reunión,
Querían volver a pillarle con la merca en ese callejón,
Pero era más listo y cambió de ubicación,
Fue a la casa del Keto y le dijo baja, cabrón,
Salió con su chulería y en la boca un cañón,
Mientras iban al garaje el niño humo y ron,
Le miró a los ojos y empezó la conversación,
¿Cómo va lo tuyo? Por la coca le preguntó,
Agachó la mirada y le dijo que va a peor,
Levantó la vista y le agarró dos papeles,
Tú tranquilo mi nene, que a esta invito yo.
El niño estaba loco, le pasó factura la prisión.
Se bajaron del carro, rompieron la puerta de un local y saltó la alarma,
El niño decía, calma primo, que se pongan nerviosos ellos cuando desenfunde el arma,
Encontró a dos tíos con la lengua demasiado larga,
Les dijo vengo de un lugar donde un acto vale más que una palabra,
Y os daré dos tiros, porque la pistola enseña más que un profesor de aula.
Dos detonaciones y empezaron a sangrar,
Ahora os toca pensar en lo poco que hicisteis bien, en lo mucho que hicisteis mal,
Un disparo más, por un insulto que estaba demás,
El niño decía: si vengo con el Gari es para daros gas,
Si sois creyentes rezadle a satanás,
Os voy a dar palos y ni cristo os va a librar.
Una voz en su interior empezó a gritar: esto es para bándalos,
engánchalo, patéalo, arrástralo,
agarra el machete y descuartízalo,
¿Estamos? O no. ¡Pues mátalo!
El niño vio que el tío se quedó rígido, que le follen,
El niño gritó: son muchos gallos para un solo trono en la calle,
Ahora van a llorar los suyos, si quieren matarme espero que no fallen.

Ese niño…

Cena rápido y corre hacia el sonido de motores,
Se anima sabiendo que con lo que ganará no visitará más contenedores,
Agua en el cielo, llega la hora bruja,
Su madre no tiene para comer, el hambre le empuja,
No le teme al miedo, no pisa el freno,
Llega a la playa, el mar parece hielo,
El frío le hace temblar, el faro hace brillar el dinero.
La lancha llega, cajas pesan en la arena,
No siente las manos, pero ayuda la marea baja,
Abre la puerta del coche que dejó preparado, el niño calla y trabaja,
Un porteador coge el teléfono, el responsable le hace rodajas,
Mete la droga sabiendo que tiene buenas cartas en la baraja,
Su AS de picas, polvo en micra,
Sonríe, mañana de un buen desayuno su vieja no se libra,
Aprieta el paso, las pastillas también las comprará, ella las necesita.
Va hasta los topes el Opel Tigra,
Cierra la puerta cuando el móvil le vibra,
Es un mensaje que le pide que lleve los pájaros al nido,
Envía un SMS: Mamá en una hora estoy contigo.
Y arranca sin pensar en la cifra.
Conduce y escucha por la radio…
Tanto tienes, tanto vales,
a menos dinero, más maldades,
¿cuántas veces te lo has jugado todo y por poco no sales?
Los ríos bajan suave, acabarán en mares,
Confío en mis quimeras, se llevarán todos los males.

El niño encierra el coche en un garaje, le pesan las ojeras,
Ahora sí que piensa en el dinero… no lleva cartera,
Saca el tigra para hacer la entrega.
Los kilos en el maletero, la 9 en la guantera,
Se detiene el minutero, pisa a fondo y acelera,
A las 7 como siempre le espera el cliente,
Se dice a si mismo: no te pongas tenso, no seas impaciente,
Era su segunda vez… niño inocente…
Aparca y sale, allí no había gente,
Habían diez agentes.
Se lanzaron encima de él y le esposaron violentamente,
Vieron la droga, se fijaron en sus antecedentes,
El niño daba excusas malas, tenía una deuda pendiente,
No sabía que hace unas horas sería la última vez que vería a su gente,
Ahora le teme al miedo, los demonios patinan por su mente.

Planeta insensible

¿A cuántos mierdas les daría una paliza?
Si hay veces que me cuesta hasta acariciarte,
Debajo de la cama la muerte se desliza,
Cuando con taquicardias añoro otra parte.
Dejé tantas drogas, pero sigo dependiendo de la cafeína,
Para subir y sentirme bien, hasta que vuelvo a caer en la ruina.
Veo a niños con hambre y se me parte entero,
Como cuando veo a políticos con tan pocos agujeros.
Te quiero, pero cuando no me aguanto ni a mi,
Siento que no aguantaré muchos más días aquí,
Cada día tengo menos miedo de morir,
Por los pocos que merecen la pena estoy retrasando mi fin,
Nunca podré encajar en un lugar tan egoísta,
Solo vivo con la ilusión de ver una revolución socialista.
El odio me levanta cuando me asfixia la cloaca,
Las puertas que me cierran las abriré con dinamita.
En prisión me dejaron desnudo, solo con mis principios,
Olvidando que así me hacían más peligroso,
Quítale la fuerza del bosque al lobo…
Y solo pensará en dejarte hecho trozos.
Lo extraño aquí sería no deprimirse,
Pero eres tan triste que la triste injusticia no te pone triste.
Me da igual lo que digan de mis acciones,
Mis pasos me alejan del nicho, está todo dicho,
Si fuera un mal bicho que fácil sería todo,
Ojala que de lo que fuimos quedaran algo más que fotos, Porque los recuerdos están algo rotos.
Me dices: ¿En qué te has convertido? No te reconozco,
Ojala este camino no tuviera un precio tan caro,
No me dejó más opciones y apretando el gatillo le destrocé el brazo,
Desearía que todo tuviera esta calma…
Pero mientras escribo… a inocentes matan.
Cuando la fragilidad y el miedo secuestran mi mente,
solo me animaría el comunismo en todos los continentes,
pero salir a la calle para hacerlo más posible me hace fuerte.
Me siento afortunado por poder hacerte sentir,
Teniendo en cuenta que vivimos en un planeta insensible,
Te recordé cuando cuatro venían a por mí,
Y sangrando rabia me calmé y los vencí.

Bajamos del norte

¿Cuánto tengo que esperar para las luces?
Bajamos en un BMV cubiertos de nieve del norte,
En los ojos una 9 milímetros ruge,
Soy de Al-Lah, solo busco la posición del sol en el cielo para la salat,
Respeto a la virgen de Guadalupe, lucho por nuestro pan, madre, no te preocupes.
Habibi, sácame de la almohada, que es una mirilla desde la que el mundo se hunde.
Descalzo a Salomón en la mezquita, dejo el Kalashnikov en la silla,
Después de dar la mano me toco el corazón,
me conocen como si mi vida estuviese escrita.
Me dicen que han estado hablando mal de mí, e incluso que han temido por mi vida.
Tengo el corazón hecho trizas, en la mochila nieve de Suiza,
Un tiroteo en Niza y un cerdo muerto de una paliza.
Busqué riqueza, como la que tuvo el hijo bastardo de Lucrecia,
Jodió y se le bajó del carro a hostias, para que sepa lo que es vivir de la beneficencia,
Lo siento, pero no vivimos de sugerencias, tampoco nos dejamos llevar por apariencias,
Veo a los ertzaintzas vigilándonos desde el Ceta,
Se llevan mi sonrisa y la mejor peineta.
Cabezas cubiertas por pasamontañas, vamos en caballos de guerra,
Los camaradas nos miran con respeto, igual que Francia a Ilich Ramírez, aunque esté en una celda.

Testimonio de Pepe Balmón sobre el torturador Willy el niño

Soy José Balmón Castell, de 70 años, vecino de Córdoba (España), Calle San Francisco, 27. Militante del Partido Comunista de España (reconstituido) desde su fundación en 1975, motivo por el que fui detenido varias veces, torturado y encarcelado durante 24 años.
He sabido, con sorpresa y satisfacción, que Vd. ha cursado orden de detención contra varios torturadores fascistas españoles, entre ellos Juan Antonio Gonzalez Pacheco, alias Willy el Niño. Yo, en una de mis detenciones, pasé por sus garras, por lo que quiero aportar mi testimonio, por si sirviera para que esta mala bestia pague siquiera una millonésima parte del daño causado, aunque no creo que el Estado fascista español entregue a tan eficiente perro de presa que tan buenos servicios ha prestado “a la patria y la democracia”.
Estoy hablando de mediados de diciembre de 1976, en pleno proceso de “Transición” en el que el PCE(r), casi en solitario, denuncia la maniobra del régimen de “cambiar algo para que todo siga igual”, y esa osadía era puro terrorismo, tanto para el Estado como para la “izquierda” ya domesticada y vendida. Yo ocupaba una responsabilidad en la dirección, era clandestino y tenía documentación falsa. Fui detenido en Madrid, por un golpe de azar, por lo que pasaron unas horas hasta que me identificaron. Inmediatamente fui llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y entregado al tal Willy el Niño y su equipo de torturadores, especializados en el PCE(r) y los GRAPO.
No perdieron ni un minuto, tenían prisa en hacerme “cantar”, antes de que mis camaradas detectaran mi caída y activaran las medidas de seguridad. Esposado, de pié en medio de cuatro o cinco malas bestias histéricas de odio: golpes de todo tipo y en todas partes, rebotando como un pelele en esa “rueda” hasta caer al suelo sin sentido. En cuanto das señales de vida, preguntas y golpes, golpes y preguntas y vuelta a caer. Te levantan, te esposan a una silla, te colocan una “bolsa” de plástico en la cabeza cerrándola sobre tu cuello, que te produce la asfixia mientras te golpean por todas partes. Esposado, con las rodillas entre los brazos, te ponen una “barra” de hierro entre las rodillas y los codos y te cuelgan entre dos mesas, quedas suspendido cabeza abajo y los pies arriba, te golpean los pies con bergajos “reglamentarios”, patadas, puñetazos, insultos, preguntas, amenazas… Cuando ven que “te vas”, Willy levanta la mano y hacen un descanso, disparan la pistola sobre tu cabeza y te dicen “esta vez estaba descargada”; si ven que cierras los ojos te dan un puñetazo o una patada: ¡Habla, hijo de puta, o no sales vivo de aquí!
Sin duda, el trabajo del torturador es duro, necesitan recuperar fuerzas… Te bajan a los sótanos, por las escaleras hacen amagos de tirarte y casi deseas que lo hagan. Los sótanos son tétricos, húmedos, diseñados para el terror. Estás tirado en el suelo mojado, tiritas de dolor y de frío, los policías tienen orden de no dejarte dormir, golpean los hierros de la puerta, te insultan, te amenazan…, no sabes si es de día o de noche. En cualquier momento, abren la puerta y te suben en volandas (ya no puedes mantenerte de pié) al “despacho”… Y vuelta a empezar.
En alguno de esos “descansos”, te mandan al “bueno”, te ofrece agua o un café, llevas días sin probar nada, te lo tomas y cuando te bajan al sótano ves que estaba envenenada con sustancias psicotrópicas: te mareas, ves alucinaciones, monstruos deformes, caes flotando por un torbellino sin fin… La tortura continua por otros medios, se trata de que pierdas el control de tu conciencia para que, inconscientemente, reveles la información que ellos creen que tienes y que les lleve a más detenciones.
En esos días, los GRAPO habían secuestrado a Oriol, (jerifalte banquero y Presidente del Consejo de Estado entre otros cargos), en apoyo a la reivindicación de AMNISTIA, que era un clamor en la calle y que el Estado negaba a tiro limpio. Ellos creían que yo sabía algo, incluso afirmaban que estaba en mi casa y por eso no les decía la dirección… “Me puedes matar -le dije a Willy el Niño-, pero en mi casa están mi mujer y mis hijos, y a esos no los tocas tú”. Eso lo puso aún más histérico, con las naturales consecuencias sobre mis maltrechos huesos. También coincidió con mi detención, que los GRAPO volaron el repetidor de TV de Navacerrada (Madrid), para boicotear la campaña de propaganda del régimen por el Referéndum de la Ley de Reforma Política… Y, naturalmente, yo tenia que saber algo y conocer a los autores, así que “Caña al mono hasta que cante”… Pero ya no tenían que esforzarse como al principio: ya tenía la mandíbula partida, varias costillas rotas, todo el cuerpo lleno de moratones, los pies hinchados… Ya les bastaba un golpe o un simple roce para producirme tanto dolor como una sesión intensiva de los primeros días. Y, curiosamente, el paso de los días no apaciguó sus ánimos; para ellos era un fracaso profesional, era ya una cuestión de honor del torturador frustrado: ni Willy el Niño, ni su equipo, ni su jefe Conesa podían aceptar que un cerdo comunista, enclenque como yo, no sucumbiera. Hasta el último de los 10 días de Ley Antiterrorista me estuvieron torturando.
De la DGS, pasé al Hospital Penitenciario adjunto a la Prisión de Carabanchel (Madrid). Para dar una idea del trabajo bien hecho por Willy el Niño y su equipo, baste decir que ¡a los 6 meses!, salí con la Amnistía (por error, pero esa es otra historia), y aún no tenía el alta médica.
Las denuncias por torturas presentadas por mis abogados, pese a la contundencia de los informes médicos, nunca prosperaron, naturalmente. Willy el Niño continuó torturando y recibiendo condecoraciones. Solo después de “consolidada” la transición, lo apartaron de la DGS poniéndolo de Jefe de Seguridad en la multinacional Talbot de Madrid, una empresa emblemática con 10.000 obreros en la que había que desarticular el movimiento organizado.
Quisiera añadir una pequeña reflexión: Willy el Niño es uno de esos negros personajes que encarnan la personalidad del torturador, de ideología nazi, convencido de su misión de salvapatrias, lleno de odio, sádico, que disfruta haciendo sufrir y con impunidad plena. Pero no deja de ser una herramienta al servicio de un estado fascista, que necesita sembrar el miedo y el terror entre sus enemigos de clase. De hecho, este personaje aparece en toda esa época ligado al Terrorismo de Estado: Guerrilleros de Cristo Rey, la Triple A, Batallón Vasco-Español, etc. que acumulan cientos de acciones terroristas y asesinatos tan sonados como los de los Abogados Laboralistas de Atocha. Sus servicios al régimen son impagables, por eso lo condecoran y protegen: la Fiscalía de la Audiencia Nazional ya ha manifestado que se opondrá a su procesamiento. ¡Faltaría más! Es la manera de proteger la impunidad de sus nuevos Willys en activo, aquí y ahora mismo. Son una pieza esencial para la “democracia”

A TOMAR POR EL CULO, CABRONES. Por Juan Manuel Olarieta

En los siglos XVIII y XIX la burguesía obtuvo otro de sus muchos triunfos: convirtió a las expresiones lingüísticas populares en algo grosero, soez, propio de analfabetos, de un pueblo despreciable. A partir de entonces el lenguaje escrito se divorció del oral. En el diccionario hay palabras y palabrotas. Estas últimas son propias del léxico coloquial, de la bronca, de los bares y de las gradas de los campos de fútbol.

La educación burguesa se convirtió en la buena educación, en la educación por

antonomasia. El objetivo de la escuela es inculcar esa buena educación, frente a la

mala que el alumno ha adquirido en su familia y en la calle. Es el segundo divorcio,

que convierte al taco en un tabú, en una palabra prohibida que no se debe utilizar. En

1713 una de las funciones para las que se crea la Academia de la Lengua es la

de “limpiar” el diccionario de palabras “sucias” y “malsonantes” . El escritor, el

periodista, el Boletín Oficial del Estado tienen que utilizar un vocabulario burgués,

políticamente correcto, el de los hipócritas, lleno de eufemismos, donde los pechos,

por ejemplo, han sustituido a las tetas.

Hay una marca de espárragos que se llama “Cojonudos” , pero el puto capitalismo

acabará amargándonos la vida. Hace un par de años la Unión Europea rechazó el

registro de la marca “Hijoputa” de un orujo asturiano porque consideraron que esta

palabra es ofensiva y por tanto “contraria a las buenas costumbres en una parte de la

Unión Europea” . ¡Que les den por el culo!

Antes las cosas eran distintas. El taco forma parte de la literatura castellana desde sus

mismos orígenes. Los cancioneros medievales son un compendio de improperios,

como las conocidas Coplas de Mingo Revulgo, publicadas en el siglo XV. Los

escritores del Siglo de Oro también utilizaron el lenguaje de la calle, el barriobajero, el

auténtico. Los tacos son un arte y son cultura. La mejor cultura popular.

A diferencia del habla popular, el habla burguesa esconde su naturaleza clasista

recurriendo a expresiones neutrales. En lugar de maricón, que ha quedado como un

insulto, una toma de posición, prefiere inventar un neologismo como homosexual.

Pero con ese cambio, una obra tan clásica como “Fuenteovejuna” de Lope de Vega

perdería mucho. En la mejor escena una mujer llamada Laurencia apela a las armas

contra la opresión e insulta a la multitud que no toma el camino de la resistencia frente

a los opresores:

Gallinas, ¡vuestras mujeres

sufrís que otros hombres gocen!

Poneos ruecas en la cinta.

¿Para qué os ceñís estoques?

Vive Dios, que he de trazar

que solas mujeres cobren

la honra de estos tiranos,

la sangre de estos traidores,

y que os han de tirar piedras,

hilanderas, maricones,

amujerados y cobardes,

poco hombres y traidores.

Como en tantas otras obras clásicas de la literatura, Lope de Vega deja bien claro que,

como la Mariana de la Revolución Francesa, Laurencia representa al pueblo en armas.

Pero le añade algo aún mucho más importante: ella es, además, analfabeta. Son las

mujeres del pueblo oprimido las que asumen la dirección de la lucha. Su lenguaje

es el único posible contra los neutrales, los que se quieren mantener al margen.

¡Lo que cambian las cosas con el transcurso del tiempo! Es imposible no recordar lo

que ocurrió durante la República, al interpretar este personaje la actriz Margarita

Xirgú. Lo intentaron todo para no tener que decir maricones: recortar el pasaje, buscar

sinónimos… En el ensayo general Xirgú aparentó una afonía en el momento de recitar

el fragmento y fue García Lorca, que estaba presente, quien se lo echó en cara,

llamándola pudorosa. Cuando por fin logró soltar el taco, la representación desató toda

su carga dramática. En medio de las lágrimas la actriz dijo: “Esto no es arte; esto de

abandonarse así a los sentimientos de una está mal. Porque yo hoy no he insultado al

concejo de Fuenteovejuna. He llamado maricones a los concejales de Madrid que

estaban en su palco del Ayuntamiento. Esto ya no es teatro ni arte. Es un mitin” .

Había dado en el clavo. Una obra clásica como “Fuenteovejuna” es mucho más que

teatro: es un llamamiento a la revolución.

Xirgú recordó el tercer desdoblamiento que la burguesía ha impuesto al lenguaje: el

contenido intelectual se ha separado del emocional. Todo tiene que ser, como quería

Leibniz, unívoco: a cada palabra le corresponde un significado. Por el contrario, los

tacos expresan un estado de ánimo, y por eso van ligados a las interjecciones, que es

la función más primitiva del lenguaje. Son una válvula de escape para las penurias que

atravesamos. Ya que no podemos ni protestar, al menos los tacos sirven para

desahogarnos, para aliviar nuestro sufrimiento.

Si estamos redactando un comunicado, cuando el gobierno aprueba recortes sociales

escribimos cosas como que ha aumentado la tasa de plusvalía. Así nos lo han

enseñado. Pero si estamos charlando en la barra del bar, decimos algo muy distinto:

que cada vez estamos más puteados, en donde la palabra “putear” significa “joder” o,

en términos elegantes, fastidiar o molestar.

Desde la literatura del Siglo de Oro el taco es pura negación de la negación, o sea,

dialéctica. El habla popular le ha dado dos vueltas de rosca al tabú y lo ha convertido

en todo lo contrario de lo que pretendía Leibniz: es tan ambivalente que un mismo

término puede significar dos cosas opuestas: “joder” es un placer pero “joderse” o “te

jodes” es justamente lo contrario.

Algunas palabras han acabado como tabúes porque van ligadas a los tabúes políticos,

sociales, morales y culturales de la burguesía, como el sexo. Ahora bien, también ahí

funciona la negación de la negación, de tal manera que donde una ideología clasista

pretendió aminorar las referencias sexuales, lo que ha logrado ha sido lo contrario:

multiplicarlas exponencialmente, de manera que el tabú se rompe por todos los

costados. Son muy numerosos los tacos que tienen una carga sexual. El taco ha

sobredimensionado el sexo y en pocas materias hay más sinónimos que en la sexual.

Sólo hay algo aún peor que el sexo, la homosexualidad, que es el colmo del vicio y la

perversión sexuales, un tabú dentro de otro tabú y que, por si fuera poco, en

ocasiones concierne al culo, en donde al sexo se le une otro tabú: la suciedad y la

mierda. Un maestro de la escatología como Quevedo tiene una obra titulada “Gracias

y desgracias del agujero del culo” . Una cagada es un error y “vete a tomar por el

culo” es lo mismo que “vete a la mierda”. Expresiones como “Iros todos a tomar por

culo” , el título del disco de Extremoduro, son dignas del Siglo de Oro.

Ante esta avalancha la burguesía ha reaccionado para llevarnos de nuevo al terreno

de lo políticamente impecable acusando al lenguaje popular de “sexismo” y

pretendiendo impedir su difusión. El feminismo burgués ha vuelto a demostrar que

es un caballo de Troya, una de las vías más importantes de penetración de la

ideología burguesa dentro del movimiento obrero. No hay reunión en la que alguien no

trate de impedir el vocabulario popular, al que tachan de machista y homófobo

ateniéndose al canon de los buenos modales burgueses que siguen tratando de

inculcar.

En enero el ministro de Guindos mandó a dos periodistas a tomar por el culo,

literalmente. Esperanza Aguirre también llamó “hijoputa” a Gallardón cuando creyó

que no había micrófonos delante de la boca. La burguesía tiene un doble lenguaje lo

mismo que tiene una doble moral. Está llena de prejuicios. Su diccionario es el de la

Academia de la Lengua, no el de la Academia de la Calle en donde un burgués no

sólo es un explotador sino un cabrón. Si decimos que el burgués explota al trabajador

no hemos pasado aún de un estadio descriptivo. Pero cuando decimos que es un

cabrón es porque, además, hemos logrado un avance: estamos de mala ostia.

La buena educación es contrarrevolucionaria; los buenos modales no conducen a

nada; sin mala ostia la revolución socialista es imposible. Hace falta que las masas

adquieran un cierto estado de ánimo, que se expresa tanto en las consignas como en

los insultos y el vocabulario soez y lleno de imprecaciones. Puro Fuenteovejuna.

La clase media no existe. Por Santiago Rodríguez

Lo primero que voy a hacer hoy es avisar de que la sociología no es mi fuerte y que probablemente, si alguien ligado a esta disciplina lee esto, es muy posible que no comparta muchas cosas. También quiero señalar, por no faltar a la costumbre, que esa es la intención.
Vaya por delante que en tiempos también me he visto seducido por propuestas neoweberianas que intentan explicar que en sociedades complejas, el esquema dicotómico marxista de clase estaba superado y que no era un criterio útil para analizar (principalmente), la Europa posterior al Plan Marshall.

Sin embargo, la historia que están escribiendo los pueblos europeos actualmente es el mejor ejemplo de que sí que existe un motor de la Historia. Y ese motor es la lucha de clases. Por eso, en esta entrada voy a intentar ser muy claro: la clase media (como elemento objetivable y estanco) no tiene ningún fundamento en la praxis.
De inicio, lo que presupone la noción de clase media es una renuncia explícita a ser encuadrado como clase trabajadora. Progresivamente, esta condición ha sido reservada para mano de obra de baja cualificación, preferentemente manual. La forma para crear esa barrera clasista de diferenciación ha sido establecer una nueva categoría sociológicamente indescifrable.
Un hecho relevante en esta “huída” de la condición de clase trabajadora, es que este fenómeno ha estado potenciado de manera muy paradójica, por la subida al poder de partidos socialdemócratas, inicialmente en el centro y norte de Europa, y, posteriormente, en el resto del continente. La cristalización del Estado del Bienestar se apoyaba en una terciarización y desarrollo del sector servicios (educación, sanidad, burocracia, prestaciones, etc.) que de manera constante adquirían mayor peso en detrimento de los sectores industriales.
Hay que decir que esto no es un proceso aséptico sin ninguna implicación social. Más bien todo lo contrario: la disminución progresiva del sector industrial está ampliamente ligada al intento de privar al (lugar de) trabajo como elemento aglutinador de clase. Cuando Margaret Thatcher emprendió su batalla contra los sindicatos y contra los mineros, no era una simple cuestión de orden público: estaba sentenciando de muerte al movimiento asociativo-sindical. En el sector industrial se plasma de manera inequívoca la dialéctica sobre los medios de producción descrita por Marx. La fábrica ha sido históricamente el germen del movimiento y el lugar que ejemplificaba y reforzaba la conciencia de clase. En este esquema, no había dudas sobre de qué lado estaba cada uno. La intención de trasvasar ese potencial contestatario al sector servicios, lleva claramente implícito una apuesta por atomizar a los individuos limitando los vínculos de solidaridad y pertenecía colectiva. Es decir: el individuo que trabaja por su cuenta no desarrolla de igual medida la conciencia que sí que macera en entornos donde confluye una gran masa trabajadora. La razón, ya se ha apuntado: la atomización de la sociedad y la inherente voladura de los vínculos grupales. A esto hay sumarle los procesos de reconversión industrial y de deslocalización de la producción. Todo ello nos sitúa en un escenario que podría denominarse desproletarización.
Una de las enseñanzas que de esto se desprende es que en un momento de crisis sistémica como el actual, los lazos entre los que de manera inequívoca sufren las consecuencias del sistema, son ínfimos. La estructura productiva se ha concebido bajo esa lógica. Ha habido un desclasamiento fomentado e impulsado que impide la emergencia y solidificación de respuestas colectivas. Dos de las grandes victorias del capitalismo en esta crisis son haber puesto en evidencia a sus adversarios ideológicos, dado que no se han postulado alternativas (lo que sitúa a la izquierda en una situación altamente dramática); y haber desintegrado la conciencia de clase como elemento aglutinador. No hay que olvidar que gran parte de la emergencia social que vemos no tiene ningún bagaje político previo hasta la efervescencia de la crisis. Dicho sin tapujos: aquellos ilusos aburguesados que se han creído clase media.
Pero, ¿qué es la clase media? Si la respuesta me correspondiese darla a mí, contestaría sin dudarlo que es la no-clase, aquellos que han interiorizado que vivimos en sociedades postmodernas en las cuales el individuo, apoyado en su esfuerzo, podrá llegar tan lejos como se lo proponga. Cualquier mención a conciencia de clase les sonará a decimonónico y a terminología obsoleta y superada. Reniegan de la clase obrera porque parte de su trabajo es de naturaleza “intelectual”, y aspiran al ascenso social, a la que sólo una micronésima parte accederá. La práctica totalidad, se quedará en el camino anhelando el lujo próximo, pero a la vez inalcanzable.
Lo realmente trágico de esta situación es que la autodenominada clase media no se ve a sí misma como lo que realmente es: trabajadores que tienen que vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Independientemente que se tenga mayores o menores capacidades de cualificación y/o de organización (siguiendo el esquema de Olin Wrigh), al final, el trabajador no deja de ofertar mano de obra de la que se extrae una plusvalía. Este hecho exigiría una reubicación en el cuerpo social, y su retorno a su lugar natural, es decir, la clase trabajadora. Pero en el imaginario ha calado y se ha imbricado de manera perenne esa construcción artificial llamada clase media.
Pero lo realmente curioso, es, que en cambio, la burguesía capitalista, sí es perfectamente consciente de la dicotomía existente. No han sido ni Zizek, ni Badiou, ni Negri, ni Chávez los que más promoción y notoriedad han otorgado al concepto de lucha de clases en los últimos años. Ha sido Warren Buffet, uno de los hombres más ricos del mundo, que afirmó sin ambages que por supuesto que existe lucha de clase, y que la suya iba ganando. Resulta muy tentador apuntar a la frase de Marx de primero como tragedia después como farsa. Es una tragedia que vivas confundido; es una broma macabra que tu enemigo sepa que estás confundido.
Pero incluso, ese discurso que consideran trasnochado acerca del antagonismo de clase, se podría explicar bajo conceptos y paradigmas del siglo XXI. Nunca en la Historia ha habido tanto dinero circulando, sin embargo, paralelamente, se produce un empobrecimiento generalizado.
¿No sería una pregunta capital preguntarse si más que una mera casualidad sea una verdadera causalidad? Es evidente que ambos procesos son dos factores indisolubles. La pauperización va de la mano de la voracidad acumulativa de las élites. En este último mes dos noticias mostraban las dos caras de la misma moneda: un informe de Unicef recogía que “Más de 2.200.000 niños están por debajo de umbral de la pobreza en nuestro país, y su número ha aumentado en más de un 10% durante la crisis.”; por otro lado, el Informe Anual sobre la Riqueza en el Mundo constataba que en España el numero de ricos ha crecido en un 5.4%, lo que demuestra que esta crisis económica está siendo una muy buena salida para los inversores que están acertando.
¿De verdad que no se puede establecer vinculación entre ambos fenómenos? Propondré una cuestión sencilla de responder. En el Estado español, la desigualdad se acrecienta a pasos agigantados. Los grandes capitalistas aumentan sus beneficios a la par que el número de parados aumenta de manera vertiginosa. En este escenario, la burguesía achaca a la falta de competitividad y las rigideces laborales la situación del país. La solución: reforma laboral que facilita el despido. Lo que el paro ha supuesto siempre es un elemento de violencia sistémica contra los trabajadores, un mecanismo para disciplinar a la masa trabajadora. Y ese paro, afecta brutalmente a la autodenominada clase media. ¿Dónde está la diferencia entre un obrero en paro y un licenciado con dos Masters que compite por trabajos de similar remuneración? ¿Realmente en este escenario hay alguna duda de que la clase media no es sino clase trabajadora embaucada con falacias postideológicas?
Analizado desde un punto de vista más técnico, si el antagonismo de clase basado en la propiedad de los medios de producción no es suficiente para muchos de cara a explicar la situación actual, lo diremos de otra manera. Hay un indicador claro que marca en qué lugar del espectro social está cada uno. Dicho indicador se basa en la naturaleza de la principal fuente de ingresos, es decir, si las rentas se derivan del capital o del trabajo. Aquellos que pueden vivir de los ingresos asociados a las rentas del capital, se conforman y se autopropagan como clase capitalista. Los que sólo podamos vender nuestra forma de trabajo y en base a eso, obtener nuestros ingresos, somos clase trabajadora. Tan sencillo como eso. Además, otro elemento de clase no suficientemente remarcado, es el marco fiscal existente, donde de manera objetiva, las grandes fortunas soportan una carga impositiva adjetivamente inferior.
Preguntaría a aquellos que se consideran clase media de donde obtienen sus ingresos. Y les preguntaría si ha compensado el desclasamiento general ahora que no se perciben soluciones inminentes para los problemas que nos acechan. Quizá, puede, a lo mejor, sea porque acostumbrados al letargo, se pretende buscar soluciones coyunturales a problemas estructurales. Son muchos los que todavía piensan que el problema se soluciona con parches. Esa pérdida de conciencia les impide ver que la crisis (todas las crisis), es consecuencia del funcionamiento ordinario del capitalismo. Y mientras tanto, como dice Riot Propaganda: “la clase obrera gime, la burguesía ríe”.
Un último factor a apuntar, de trascendencia infinita, es que siempre se ha dicho que la clase media era el soporte de la democracia. Y esto explica muchas cosas: un elemento que es artificial es el motor de un concepto que es mentira. Por eso estamos donde estamos: los trabajadores que se han creído potenciales ricos son los mismos esclavos que se pensaron que su voto cuatrienal servía para decidir.
Ha llegado el momento de hacer saltar por los aires todo el universo conceptual existente y redefinir los alineamientos de clase. Y que a nadie se le olvide:
“Toda la historia de la sociedad humana, hasta el día, es una historia de lucha de clases”