Como el himen de María Magdalena

Una virgen, siete velas,
en la mano el rosario de la abuela,
quizá rezar esta noche si merezca la pena,
si mis sueños son como el himen de María Magdalena.
Para que correr, si el tiempo vuela,
y la muerte siempre gana la carrera,
pero tengo ilusiones nacidas en las favelas,
que sueñan con morir en la suite de tus caderas.
Aún así lo veo jodido,
si solo este vicio hace que me sienta vivo,
pero tío, yo no lo he elegido,
mi vida determina mi carácter autodestructivo.
Lo bueno no siempre es caro, no,
ni lo malo es siempre pecado, yo,
para lo bueno y para lo malo,
tengo en el cora marcada la frase: soy un tipo bravo.
Que soy un chico de barrio,
soñé con la idea de poder ser millonario,
pero eso sería tener que hacerme más daño,
pues cuanto más tenemos más buceamos en el baño.
Cambiaría la droga por el roce de tus labios,
pero esta ansiedad me pide hacer lo contrario,
Agosto y caen gotas como puta agua de Mayo,
porque me he metido una por cada uno de mis fallos.
Noches de Brugal, rayas y mañanas de rayadas,
demasiado cerdo como para compartir mi piara,
niña, yo no quiero que me digas que me amas,
prefiero que me entierren amordazado con tus bragas.

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