Infierno – 1

Con la cabeza en la otra punta, en la otra costa,
dicen que me falta una tuerca, y yo creo que estoy pasao de rosca,
esto no va de fuerza, va de buscar mierda, como moscas.
Yo lo siento por mi gente, porque ya no estoy para hostias,
por suerte más de cuatro días dura mi memoria,
que para nosotros tener para comer y beber era estar en la Gloria,
ahora parece mentira, sí, menuda historia…
¿Para mí la vida? un regalo envuelto con espinas,
brasas ardiendo que van poniendo mientras caminas,
mi día a día un conflicto armado, me masacra Israel, soy Palestina.
Tengo una puta presión encima que no te imaginas,
taquicardias y boca seca, dolores y pataletas,
vivo sin maleta, escuchando a los niños jugar en la plazoleta,
una pesadilla eterna que no se suaviza ni con anfetas.
Me levanto cada día, peleo como ´Goku contra Vegeta,
a las tantas llenando la hoja de frases secretas,
pasando todas las rectas y curvas, curvas y rectas,
ahora que no estoy sano toca sardar las cuentas,
demasiado bien recuerdo todas aquellas escenas violentas,
como cuando en Botafuegos entre varios por poco me revientan.
Conocí la traición y nunca la olvido,
escondiendo la obsesión con miradas de vidrio,
bienvenidos a la sesión de pedir perder el sentido,
la puta vida. Ser los restos de lo que un día fuimos.
No sé a donde vamos,
pero sí de donde venimos.
Camino entre demonios y ángeles caídos,
huelo el peligro, mi dedo será el que acabe conmigo.
Quien se anime que me saque los ojos de las cuencas,
a ver si puede vivir con todo lo que cargan a cuestas.

Deja un comentario