Puto juego

Y yo escribiéndote de nuevo,
Hace tiempo que no duermo bien, desde que no te huelo,
Anclado en el asfalto es imposible alzar el vuelo,
Y cuando parece que lo consigo echo de menos el suelo…
Puto juego.
Lo triste se hace cotidiano,
Plantaste en el campo yermo de este ser humano,
No eres trigo limpio, lávate las manos,
Saben que aunque no los vea por el curro siguen siendo mis hermanos.
Hablando del futuro sin tenerlo,
Hablando de amor entre tú y yo sin conocerlo…
Pobre niño, quiere ser mayor pero sigue siendo tierno,
Cuando sea mayor deseará ser eterno,
Dile que la quieres, llama a tu madre y abuela,
Aún me pasa, paso por allí y me veo corriendo por la acera,
Casi 30, mi espalda ahora pesa,
Me escupe la boca que me alimentaba, ya no me besa,
No me trae comida a la mesa,
A conseguido que odie al cazador y empatice con la presa,
No me cuida, se hizo atea de lo nuestro, ya no me reza,
Y tú, si te has ido físicamente, qué haces en mi cabeza.
Me pregunto, pero nadie me responde,
Solo quiero volar y ser feliz contigo, da igual donde,
Y mi flamenca… se llevó todo el talento y el duende,
Le duelen los huesos… vive en un cuerpo que no le corresponde.
Amigo, siempre fuiste música en este mi desorden,
Tocando las notas del piano en mis costillas,
Estático en la cama, despierto sin moverme,
Te acaricio, estabas a mi lado, tranquilo, no quiero ser yo quien te estorbe,
Por la mañana el pajarito canta y alegra a quien le escucha,
Pero no son cantos, son sollozos y gritos por su lucha,
Con la autoestima que se ahoga en la ducha,
Solo me queda guardar trozos de recuerdos dentro de mi hucha.
Hoy el cielo está repleto de nubes grises,
El viento arrastra los gruñidos y ladridos roncos,
Tú que te fuiste con tus alas y me dejaste sin volar,
¿Me ves desde arriba? he tocado fondo.
Mira que lo intento, amigo, pero no veas como cuesta,
Estoy sentado con Satán rechazando todas sus muestras,
Se ríe, me palmea el hombro y dice a ver si hacemos de las nuestras…
100 gramos de ansiedad en mis letras,
tu fuerza me dice: Víctor, escribe feliz y deja de amargarte,
Si me miras fijamente me envenenas,
Tú, que eras experto en bucear entre mi sangre, por mis venas.
Putísimo juego.

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