¿Qué día, eh?

Viviendo mil historias a tu lado desde crío,
Cuando duermo solo sueño que estoy contigo,
Maldito día en el que encontraste en el guero un alivio,
Cuando me drogaba yo también pensaba que estaba vivo.
Abandona a la coca, no es una musa, es la más sucia,
Ni un Panamera te alejará en un futuro de tu propia renuncia.
Te dí la mano para que no cayeras tan abajo,
En pesadillas te veo machacado, desnudo y llorando, como tu madre te trajo,
El día que yo hable será muy distinto,
Te mientes cuando dices que te miento,
El corazón no representa el amor, eso sería sangriento,
Aunque seas capaz de partir el pecho de tu madre para tenerlo.
YO soy de leer y de pasar las hojas lento,
De cuidar a los míos, de refugiarme entre unas piernas si llega el invierno.
Llora, que te comprendo, pero nunca me llores, que me ofendo.
Tenías tantos planes, pero ahora dirás, no puedo,
Tendrías mucho dinero, ahora lo tengo yo, pero me callo,
Si pudiera compraría dos billetes hacia el olvido,
Así a la vuelta no recordaríamos lo malo vivido.
Lo que estás viviendo es como el cáncer terminal en un niño,
El día que sale de la consulta sabiendo que ya nada volverá a ser lo mismo.
Si sales cambia la maldad por el altruismo,
Cambia de verdad, nene, no vuelvas a ser el mismo.
Regala tu tiempo a la chica que consiga que no te amargues,
A la chica que consiga que no te sientas como ahora, en la morgue,
A la que te quite los no puedo y los cambie por: por qué no?
Me despedí las dos veces con un abrazo diciendo: ya nos veremos…
La pequeña no es nadie si no estás a su lado,
Estarás cansado, yo también grité al cielo en vano,
¿Qué día dejamos de ser humanos?
Qué día, eh… mi amor para ti, hermano.

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