Su sueño

Entre bloques y farolas, ratas y drogas
montañas de basura, cucarachas y pistolas
de estos hay muchos en la calle, primo.
Saben que vende todos los vecinos
pero no dicen na, son buena gente en verdad
tiene 18 kilos de farla en la casa pero él se va a trabajar
en el taller con las manos llenas de grasa, no le gusta vacilar
gasta en silencio, no le importa el precio
el postureo de ser traficante se lo deja a los niños del colegio.
El que se lo toma en serio no suele estar espiando
se queda en silencio, sigue acumulando
no hables demasiado porque podrían estar escuchando
paso a paso él sigue progresando
y no comete errores, amigo
el que sea de calle sabrá lo que digo.
No quiere brillos ni se pone cadenas
porque una cadena puede costar una condena.
Él sigue tranquilito, cocina con hierba buena
se le encoge el pecho cada vez que escucha una sirena
no quiere pisar la trena, anda con cuidao
sale a la calle y siempre mira a tos laos.
Se libró varias veces, tiburones y peces
fiscales y jueces hay en este acuario, ¿entiendes lo que digo?
Tuvo un sueño, su hermano muerto le decía que lo iban a encerrar
su padre murió en la cárcel y él no la piensa pisar.
Quiere apostarlo todo al último movimiento
sacar suficiente plata para vivir sin sufrimientos
una tonelada será su último cargamento
mil kilos le separan de su sueño.
Ya tiene todo arreglao
la guardia comprá, todo su equipo preparao
llega al Port de Barcelona el Martes por la noche en un velero camuflao
esta es la última descarga y ya todo se habrá acabao
y esa misma noche, los tres compis de siempre metidos en el coche
dirección al puerto, estómagos con nervios
en un par de horas lo tendremos todo resuelto.
en unos minutos vaciaron el velero
por la carretera la furgona iba echando fuego
no se cruzan a un solo madero porque están todos avisaos
pero había unos del barrio que se habían enterao.
Los esperaban en la carretera
pusieron unos pinchos y al pasar le explotaron las ruedas
la furgona descontrolá contra un muro se terminó estrellando
ahí se dieron cuenta de que algo estaba pasando.
Tres encapuchaos con fierros apuntándoles al cerebro
les gritaron: no os mováis ninguno
y en menos de un suspiro, acabaron con su sueño.

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