Una bala

MI vida vale lo que vale una bala,
dime que me quieres… o mejor no digas nada,
mis ojos lloran mientras tu rencor bailaba,
y ahora me doy tanto asco que al verme me dan arcadas.
Mi cabeza da más vueltas que tus rizos,
yo, que te prometí el paraíso,
joder, que si no fuese por mi vicio,
a estas alturas tendría 10 hijos y 20 pisos.
Dime, dime dónde está el futuro,
cuando la muerte me seduce,
píntate los labios con cianuro,
así mi muerte puede que sea un poco más dulce.
Niña, si me quieres no lo jures,
me basta con que te desnudes,
mandé a mis diablos volar sobre tus nubes,
para intentar buscar el hilo rojo que nos une.
Que no, que nunca he sido buen chaval,
pero eso lo llevo en los genes,
no te confundas, yo no le tengo miedo a amar,
solo a seguir dañando a la gente que me quiere.
Suelo llorar y escribir a solas,
es el momento en el que me siento persona,
a veces los recuerdos me traicionan,
así que apaga la luz y enciéndeme el cora.
Que yo no soy un bicho raro,
lo que si soy es un bicho malo,
al conocerme me tendrías que haber juzgado,
porque estoy seguro que no te habrías equivocado.

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