Una de recuerdos

Después del Vodka es fácil hablar de la luna y sus formas,
si me la describen desde las estrellas, si, pensar en muertos no es nor-mal,
pero ellos no hablan mierda, mis oídos sí que les oyen,
vomitar doblando la espalda, a quien hable mal… que os follen,
en mi casa me criaron para salir con fuerza e ímpetu,
con actitud macarra y más de una inquietud.
De momento me mantengo en la cuerda floja y si no vendo…
será para dejar que aquel camello gane dinero y se pegue un viaje de farlopa eterno.
Seguiré en mis trece aunque tenga 93,
soy como el virus, nadie me tose y si lo hacen les pongo del revés,
porque vivo a mi manera sin dar cuentas,
porque sin un duro en la cartera fui más feliz que treinta.
No sé cuanto tiempo llevo pensando en la nada, pero me gusta,
huelo que fuera fuman uno de paqui, así se quemen con la chusta.
Volveré al cuadrilátero como hace años,
el traje me ve y me dice, Víctor,¡ sácalo!, realmente lo extraño.
terminar tirado y destrozado, así abro mi cofre del tesoro,
donde guardo un fósil, cartas y una cadena de oro,
y entonces todo es tan diferente… beso su cadena y lloro.

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